Poda de fructificación

La poda de fructificación es la poda anual que le realizaremos a casi todos los árboles frutales para asegurar una cosecha de calidad y la renovación de las ramas productivas del árbol para una producción a mediano largo plazo.

¿Cuál es la ciencia detrás de la poda de fructificación?

En el árbol existen dos mundos uno que está bajo tierra y otro que está sobre la tierra.

Bajo tierra se encuentran las raíces que se encargan de absorber agua y guardar nutrientes.

Sobre la tierra se encuentra la parte visible del árbol, formado por el tronco, las ramas y las hojas, que se encarga de absorber nutrientes del sol y permitir la reproducción mediante la producción de frutos.

Estos dos mundos están conectados por el movimiento de savia, que vendría a ser la sangre del árbol, que se encarga del transporte de nutrientes a lo largo de toda la estructura.

En verano la savia se mueve libremente por todo el árbol, pero en invierno la mayoría de la savia se encuentra en las raíces.

Existe un equilibrio en el árbol hay tanta savia como estructura del árbol, eso significa que si cortamos una parte del árbol, todo se desequilibra.

Habría más savia guardada en las raíces que estructura del árbol para que se mueva.

Esto es importante porque significará que cada corte que realicemos al árbol, este intentará crear nueva estructura (sacará nuevos tallos) para que la savia pueda recorrer libremente.

Mientras más cortemos más crecimientos habrá.

Si observaras un árbol viejo te podrías dar cuenta que no tiene crecimientos nuevos, eso es porque llegó a un equilibrio total, solo absorbe energía para producir frutos, con la desventaja que el árbol se va envejeciendo cada vez más y la calidad de la producción disminuye año tras año.

La solución a este problema es la poda, si a aquel árbol viejo en invierno lo podáramos, entonces crearíamos un desequilibrio obligando al árbol a tener crecimientos nuevos en primavera.

Todo lo que podemos en época de reposo el árbol intentará regenerarlo, es la ley máxima de la poda de fructificación.

¿En qué época se realiza la poda?

Normalmente la poda de fructificación se realiza en la época de invierno, a veces en otoño para árboles que tienen el ciclo productivo más reducido como es el albaricoquero.

Reglas básicas para una buena poda de fructificación

Aunque cada árbol es distinto la poda básica tiende a ser casi la misma, hay ciertas reglas que se deben seguir para tener un árbol saludable y eso incluye:

1. Dejar espacio para que la luz entre a todo el árbol.
2. Que las ramas no se toquen para que no se generen heridas que puedan comprometer la integridad del árbol, y vulnerable a la entrada de hongos y enfermedades.
3. Eliminar ramas viejas, secas y enfermas.
4. Mantener la estructura del árbol.

Siempre debemos tomar en consideración que un árbol dará frutos de calidad dependiendo de la calidad de las yemas de flores que este tenga.

¿Cómo se elige si una yema se poda o se deja?

La calidad de una yema se ve influenciada por 3 elementos:

La edad de la rama

Mientras más vieja sea la rama más difícil será para la savia recorrer los tallos y por lo tanto más posibilidades de errores al momento del cuajado de la flor.

El recorrido de la savia

Lo ideal es que no existan ramas o tallos de séptima categoría, más allá de 3 categoría ya es deficiente.

Con esto me refiero a que la yema de flor debe estar lo más cercana al tronco central, cada paso que esta tenga que dar por ramas y más ramas hará que la calidad disminuya.

Lo mejor es armar un árbol con brazos que soporten las yemas o los tallos de trabajo para tener hasta ramas secundarias.

Heridas y hongos

El árbol puede seguir haciendo su trabajo, pero será limitado y la calidad deficiente, llegará un punto en que se muera la rama en cuestión y que el hongo se haya extendido a la mayoría de las ramas principales.

¿Por qué es importante que la luz entre a todo el árbol?

El motivo central por el que queremos que la luz entre a todo el árbol es que el sol es bastante especial para las plantas no solo participa en la fotosíntesis sino que también ayuda en contra de los hongos disminuyendo la humedad y dañando las esporas de los hongos.

La luz le da una señal de crecimiento natural al árbol para sacar nuevos tallos, tallos que ocuparemos en la renovación del árbol para asegurar la producción a largo plazo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *